Los vecinos de los barrios ubicados en la periferia de la ciudad se sienten tapados por los problemas: inseguridad, accidentes de tránsito, basurales que crecen como hongos, obras inconclusas y falta de servicios son sólo algunos de los inconvenientes con los que deben lidiar día a día. Todas estas razones los llevan a sentir que están condenados al olvido por el simple hecho de vivir en las zonas donde la capital termina.